Que el desarrollo de software open source es clave para el éxito del ecosistema tecnológico es claro y conocido. Que el open source es una ventaja competitiva para las empresas, ya no es cuestionable. Empresas de todos los sectores de actividad adoptan esta metodología de desarrollo por los beneficios que aporta no solo relativas a las conocidas libertades en las que se basa el software libre, sino por los valores de seguridad, colaboración y de transparencia que ofrece a la hora de trabajar tanto desde el punto de vista de los clientes, como desarrolladores.

Tomando un ejemplo reciente, el proyecto Hyperledger es un consorcio colaborativo de código abierto (open source) destinado a impulsar el uso de blockchain a través de la definición de un estándar abierto y transversal a diferentes sectores que puede transformar cómo se realizan las transacciones comerciales a nivel global. Bajo el paraguas neutral de The Linux Foundation, cuenta entre sus colaboradores con líderes de de la banca, las finanzas, el IoT, fabricantes y empresas de tecnología y es un reflejo de cómo la colaboración y contribución en comunidad favorece la innovación y el éxito.

En un tiempo donde la seguridad está cada vez cobrando más importancia, la transparencia de los procesos de desarrollo puede ser un elemento generador de confianza tanto interna como externa en la empresa y sus productos.

Por otro lado, las propias metodologías colaborativas asociadas al desarrollo de software open source, generan entornos más propensos a la innovación en un ambiente de trabajo más motivado a la mejora continua. Todo ello gracias a la libertad de modificar y adaptar el software a necesidades o ideas nuevas. Pero esa transparencia y colaboración genera además entornos de trabajo más diversos, donde el software no es sólo producto de un equipo cerrado, sino que facilita que cualquiera pueda colaborar con ideas y soluciones nuevas. Los mecanismos de colaboración asociados al desarrollo de software open source son una herramienta clave para facilitar esta diversidad. Diversidad de zonas horarias, culturales, de género... propician las ideas diferentes y enriquecedoras.

Y por último, y no menos importante, el desarrollo de software open source ha estado tradicionalmente ligado a motivaciones intrínsecas de las personas involucradas. Aspectos como la autonomía (el deseo de dirigirse a uno mismo), la maestría (la necesidad de mejorar ciertas competencias) y el propósito (la necesidad de hacer algo relevante) están fuertemente ligados a las motivaciones de las personas que contribuyen al desarrollo de software open source. Estos aspectos, como describe Daniel H. Pink, son claves para tener equipos motivados y comprometidos, y por tanto, las empresas que adoptan los modelos de desarrollo abierto y colaborativo son más propensas a contar con personal motivado y comprometido.

Liferay, desde sus orígenes, ha apostado por el modelo open source para su producto. Modelo que se ha trasladado a nuestra forma de trabajar donde la transparencia, comunicación y colaboración entre personas son la base para construir el producto.

Como dice la Ley de Conway, dime cómo es la comunicación en tu empresa y sabré cómo es el software que diseñas. A ti, ¿con qué empresa te gustaría colaborar ya sea como cliente o como empleado? 

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