Las rupturas son difíciles, incluso cuando se trata de romper con una tecnología con la que has llegado a sentirte cómodo. Aunque no es lo mismo que una relación "tradicional", intentar dejar un sistema heredado ineficaz puede ser tan difícil como dejar a una mala pareja. 

La historia suele ser así: Estuvisteis bien por un tiempo pero ya no es lo mismo. Sabes que te mereces algo mejor. Lo has estado pensando y tus instintos te dicen que lo dejes ir, pero una parte de ti quiere aferrarse como a ese calcetín solitario en tu cajón que juras que tiene un par en alguna parte.

Es el momento de romper. El único problema es que no todo el mundo en la organización ve las mismas señales que tú ya llevas años viendo. Y sus dudas pueden hacerte dudar. 

¿Será que migrar es la decisión correcta?

No tengas miedo. Hemos reunido estas 5 preguntas que pueden revelar que sí es hora de decir adiós o de si quizás merece la pena darle a ese calcetín suelto alguna oportunidad más:

  1. ¿Cuánto cuesta el mantenimiento del sistema? 
  2. ¿Cómo de seguro es el sistema? 
  3. ¿Cómo de compatible es el sistema con otras tecnologías? 
  4. ¿Es fácil de usar? 
  5. ¿Qué utilidad tiene el sistema? 

Analicemos cada una de estas 5 preguntas.  

5 preguntas para saber si ha llegado el momento de abandonar tus sistemas legacy

1. ¿Cuánto cuesta el mantenimiento del sistema? 

La mayoría de los sistemas más antiguos son cada vez más caros de mantener a medida que pasa el tiempo desde que se crearon. Según el artículo de la publicación CIO, Lo que puede costar no actualizar el software de una empresa, tras cinco años, las empresas empiezan a gastar más dinero en el mantenimiento que en el propio software.

Según un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de los EE. UU. (GAO), el gobierno federal estadounidense asignó un presupuesto de más de 90.000 millones de dólares para TI en 2019. Cerca del 80% de esta cantidad se dedicó a operar y mantener los componentes de software críticos existentes y el código legacy, incluidos sistemas antiguos más costosos.

¿El coste de actualizar y utilizar un sistema escalable es mayor que permanecer en el sistema legacy actual? 

2. ¿Cómo de seguro es tu sistema actual? 

Muchos sistemas legacy ya no cuentan con el soporte de sus proveedores. Esto significa que cuando surja un problema, el proveedor original no podrá intervenir para apaciguar los daños. 

Peor aún, significa que si alguna vez se produce un ciberataque, no hay ninguna línea de defensa para proteger los datos almacenados, ni tampoco una solución fácil debido a la naturaleza inflexible del sistema. Incluso si es posible contener los daños, el parche será muy limitado, ya que es difícil para los desarrolladores corregir una situación de vulnerabilidad en un sistema legacy. 

¿Es mejor confiar en un sistema que tenga soporte o en los beneficios a corto plazo de permanecer en el sistema actual? 

3. ¿El sistema es compatible con las nuevas tecnologías o con otras?

Debido a la arquitectura inflexible y rígida de los sistemas legacy, las empresas suelen tener problemas con:

  • Datos desconectados. Los datos de estos sistemas no se conectan fácilmente con otras tecnologías. Por tanto, si una empresa quiere ver todos los datos de los que dispone, el sistema supondrá un obstáculo. La falta de datos unificados también impide la capacidad de personalización efectiva y puede generar ineficiencias operacionales. 
  • Un conjunto de tecnologías disperso y desconectado. Supongamos que una empresa quiere añadir una nueva aplicación de chatbot. Como el sistema legacy es tan inflexible, se va a encontrar muchas dificultades a la hora de intentar integrar esa nueva tecnología. 
  • Recursos de TI desperdiciados. Debido a las dos primeras consecuencias, los equipos de TI tienen que dedicar la mayor parte de su tiempo y recursos a intentar extraer datos de diferentes sistemas y hacer que estos funcionen bien juntos. 

¿Es mejor poder crear un entorno tecnológico unificado o tener la comodidad a corto plazo de permanecer en el sistema legacy actual? 

4. ¿Es fácil de usar? 

Debido a su antigüedad y a la falta de nuevas versiones, muchos de estos sistemas suelen ser difíciles de utilizar. Conseguir que los empleados utilicen el software es tedioso y requiere mucho tiempo y, lo que es más importante, afecta negativamente a la experiencia de los empleados, ya que pasan más tiempo intentando averiguar cómo utilizar estos sistemas.  

¿El tiempo que pierden los empleados luchando por utilizar el sistema compensa el tiempo ahorrado en formación para mantener el sistema legacy? 

5. ¿Qué utilidad tiene el sistema para tu empresa? 

La pregunta final es: "¿En qué medida es útil este sistema para nuestra empresa?" 

Y esta conlleva hacerse algunas preguntas difíciles, como:

  •  ¿Para qué utiliza la empresa el sistema? 
  •  ¿Con qué frecuencia se utiliza? 
  •  ¿Cuál era su objetivo original y lo cumple? 
  •  ¿Ha cambiado el objetivo original?

Si no es útil o no cumple el objetivo original, ¿merece la pena utilizarlo?

Mientras no se rompa... 

No es fácil elegir algo nuevo en lugar de conformarse con algo que "todavía funciona". Pero llega un momento en el que, aunque no esté roto, esas tecnologías que utilizabas ya no aportan el valor que tenían antes para tu negocio. 

El cambio es difícil, pero tratar de sobrevivir en el vertiginoso mundo digital con estos sistemas antiguos y obsoletos resultará aún más difícil. 

Es hora de deshacerse de ese único calcetín e ir a comprar unos cuantos pares nuevos.

Es hora de decir adiós

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El cambio conlleva grandes beneficios  
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